sábado, 11 de abril de 2009

CL 11. Producción del libro: impresión y encuadernación

El libro está listo para llevarse a la imprenta; ya todos los personajes, involucrados, fieles y curiosos están satisfechos. Ahora la alianza editorial-imprenta mueve la jugada.

Ambas industrias tienen que estar bien informadas de los intereses de la otra para que la relación sea óptima; es decir, la editorial tiene que dominar los procesos de impresión y encuadernación mientras que la imprenta se interesa en las ventas de los productos editoriales. Por eso, que la impresión sea de calidad y reducida en costos enriquece al duopolio.

Basta de lo económico, es turno de abordar lo artístico, manual y automático del sistema de producción de una imprenta. Los procesos revisados serán la composición, el color, la impresión y la encuadernación.

La composición tiene que ver con la habituación de los vocablos que serán reproducidos en la impresión de la página. Existen los siguientes tipos:

  • La composición manual. Es el método más económico. Se logra delicadeza y precisión que una máquina difícilmente alcanza. Dentro de sus desventajas se encuentra su lentitud, el desgaste de sus placas y, por consiguiente, resulta complicado mantener una gran reserva de diversos estilos y tamaños. Para los negocios emergentes o impresores revolucionarios es necesaria la composición manual.
  • El monotipo: Es un procedimiento mecánico en el que se emplea una pieza de metal para cada letra. Consta de dos partes; el teclado, que perfora el papel, y el fundidor, que moldea las letras y las ordena. Este método tiene sus ventajas por ser flexible en fórmulas científicas, tablas o textos árabes.
  • El linotipo e intertipo. Estas máquinas producen líneas completas de letras. Su principal desventaja es que, para corregir un error, es necesario fundir un renglón completo; por ende, no son tan flexibles como el monotipo.
  • La fotocomposición: Es un sistema electrónico que reproduce la imagen de los caracteres en una película o papel fotográfico arreglada según lo deseado. Después, la imagen se plasma en el papel fotográfico gracias a la impresión tipo offset.
  • El desktop publishing. Actualmente es el método más utilizado, fácil de aprender y económico. Trabaja mediante un programa computarizado que imprime en láser u offset.
  • Puede haber otros tipos de impresión como los textos hechos a mano, a máquina de escribir o dibujos reproducidos por placas.

El color.- Existen tres formas de darle color a la impresión:

· Blanco y negro: Se utiliza en dibujos hechos a bases de líneas.

· Tono continúo. Aquí, las imágenes llevan diferentes tonos de gris que van del negro al blanco como en las fotografías.

· Color: Las imágenes se descomponen en puntos de medio tono. Se utilizan placas de 4 diferentes tintas (amarillo, cian, magenta y negro).

La impresión.

· Letterpress. Se refiere a la que utiliza tipos mecánicos para imprimir. Cada placa lleva la tinta que vaya en la impresión.

· Litográfica o planográfica: Se imprime gracias a una placa plana. Es la más utilizada en la impresión de libros al grabar al mismo tiempo dibujos y manuscritos.

· Xerográfica o sin presión. Utiliza imágenes electrostáticas, abarata los costos en la producción de pequeñas cantidades de libros.

· La serigrafía se imprime en telas como nylon o algodón. Es ideal para imprimir carteles, páginas a color o papel tapiz.

Encuadernación.- Se refiere al proceso final de doblar, compaginar y pegar las hojas dentro de los espacios anticipados. Estos son los tipos que hay:

· Americana: Sólo se prensan las hojas y son pegadas al lomo por un adhesivo especial. Es muy común en los libros de bolsillo.

· Rústica. Se cosen las hojas al lomo. Aunque puede hacer a las páginas frágiles, los libros son más duraderos y más fáciles de pasar las hojas.

· A caballo: Los pliegos se doblan y se engrapan por en medio.

· Impresión de forros. Aunque no le corresponde al proceso de encuadernación, la impresión del forro es la carta de presentación del libro. Presenta al libro de forma atractiva para que llame la atención del futuro comprador.

martes, 7 de abril de 2009

CL 10. Las partes del libro

Llegó el turno de hablar sobre mi exposición. Roberto Zavala en El libro y sus orillas habla sobre las medidas básicas de los pliegos del papel así como también de los factores en común que tienen todas las publicaciones. Para ejemplificar mejor las ideas, a continuación pondré unas imágenes por las que el equipo se sirvió para exponer sin necesidad del cargado texto de las diapositivas. También aprovecho para subir las primeras imágenes en textos al blog, a ver qué tal resulta.

CL 9. Diseño del libro

Ya hemos repasado a casi todos los protagonistas del ciclo del libro. En esta dramaturgia no hay coestelares, todas las labores son igual de importantes y necesarias.

Es turno de hablar del diseñador. Su trabajo consiste en presentar y pulir la presentación final del libro mediante la revisión y la realización del tipo y tamaño de letra, el tamaño de las páginas, el tipo de papel, la medida de los márgenes, el interlineado, la relación entre ilustraciones y tablas, la clase de encuadernación, la apariencia de la cubierta; es decir, toda la tipografía final del cuaderno.

La apuesta del diseñador tiene que corresponder al contenido que el libro plasme en sus hojas. La temática del libro debe de corresponder con precisión al diseño que éste contenga; es decir, para esta relación igualitaria, el diseñador tuvo que haber leído el libro.

El público, por lo general, compra un libro desconocido de sus gustos por el trabajo de diseño que éste tiene implícito. Es importante que el diseñador lo tome en cuenta con base, también, en el presupuesto que la editorial le asigna.

Además, el diseño está pensado y dirigido hacia el público que será quien invierta en el libro. Si es un libro fotográfico o de matemáticas, el diseñador está obligado a presentar el contenido con base en las herramientas que maneja.

El diseñador hace un trabajo que no le pide nada a las obras artísticas. Su oficio es tan importante para la industria editorial por posicionar mercados y ventas. Una primera impresión es efectiva para amarrar al cliente adicto a los libros.

lunes, 6 de abril de 2009

CL 8. De la corrección a la ultracorrección

El cliente siempre exige lo mejor ante lo que compra. En los libros, además de las presentaciones, encuadernaciones o colecciones de alta elegancia o modesta sencillez, el lenguaje es indispensable para la empatía con los que nos darán su dinero.

¿Quién no ha tenido ediciones españolas o argentinas que utilizan regionalismos como “zapatillas deportivas”, “ordenador” u otras zarracaterías? La demanda y la competencia obligan a las editoriales nacionales a utilizar el lenguaje adecuado para el público que leerá.

La importancia de la correcta utilización del lenguaje previene el deterioro de éste mismo. Además, el proceso de aprendizaje se enriquecerá si el lenguaje plasmado en las páginas de los libros es correcto.

Los anglicismos en los textos sólo se permiten cuando son necesarios en la jerga especializada, como en los libros de biología o medicina. También, son necesarios en tecnicismos o en algunos sectores que no conocen otra palabra en su lengua natal para describir una acción o adjetivar un sustantivo.

El lenguaje es un ente vivo. El único capaz de limitarlo o expandirlo es el pueblo mediante su uso. Los diccionarios o las instituciones dogmáticas son órganos que unifican las variantes; sin embargo, las personas son quienes manejan, actualizan o descontinúan las palabras.

La industria editorial es responsable de jerarquizar, en las traducciones o en la corrección de originales, el lenguaje popular. Y si requiere una cierta erudición las obras, es necesario que se usen los anglicismos necesarios.

CL 7. Corrección del manuscrito

Cuando acaba de hacer su trabajo, el escritor es el más fehaciente protector de su obra. Sin embargo, esto no quiere decir que su texto no esté exento de alguna falla, ya sea ortográfica, morfológica o sintáctica.

El redactor está comprometido a entregar su manuscrito lo más cercano a la perfección que buscan los editores para publicar el futuro libro. Muy pocas veces un texto cualquiera es publicado tal cual y como está ya que, al revisarlo, casi siempre se encuentran fallas.

No es recomendable que el creador revise su propia obra ya que el amor que éste siente por sus ideas lo pueden cegar y llevarlo a no corregir nada. La corrección del manuscrito es responsabilidad del editor y consiste en la revisión exhaustiva de un texto original.

Si bien es cierto que el editor es el responsable de la corrección del original, él le deja este trabajo al corrector de estilo. Éste es el encargado de revisar que las ideas plasmadas en el texto sean claras y estén ordenadas; también realiza notas con la finalidad de reducir al mínimo el margen de error.

El corrector debe de tener amplios conocimientos sobre cultura general; y sobre el tema en específico que trate el libro, no es necesario que sea un erudito en la materia pero requiere una alta cualificación para aprender sobre ello.

El corrector de estilo trabaja en equipo con el autor del texto a publicar. Las ideas que maneja el autor no tienen que alterarse al corregir el escrito. Por eso, esta relación en equipo es difícil, sobre todo para llegar a un acuerdo.

El encargado de la corrección tiene que controlar la legibilidad del texto, la unificación, la ortografía, el estilo, la veracidad (que el contenido sea explicable y riguroso), la legalidad y los detalles de la producción. Como se pudo leer, la labor del corrector es de las más importantes en el ciclo de impresión de una obra.